M.C. Paulino Ponce Campos
 
Licenciatura y/o especialidad: Licenciatura en Biología, Universidad Autónoma de Guadalajara 1988-1993. Maestría en Ciencias (Ecología), CUCBA, Universidad de Guadalajara 1999-2002.
Universidad:  Biología, Universidad Autónoma de Guadalajara; Maestría en Ciencias (Ecología), CUCBA, Universidad de Guadalajara.
Institución para la que labora: Universidad Autónoma de Guadalajara.
Cargo: Profesor tiempo parcial. Carreras: Biología e Ingeniero en Conservación y Restauración Ambiental; Investigador independiente.
Correo electrónico: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
Experto en: Manipulación de todo tipo de serpientes venenosas a nivel nacional e internacional, manejo y captura de cocodrilos, taxonomía de anfibios y reptiles, estudios de ecología y conservación de anfibios y reptiles y problemática humano- cocodrilos, con las especies mexicanas en el país y a lo largo de su distribución.
 
TRAYECTORIA
 
Trabajo en Herpetario Jalisco- Herpetario Zoológico Guadalajara 1985-1990. Departamento de Zoología y área de hepatología Universidad Autónoma de Guadalajara 1990-1993.
Investigador independiente 1993 a la fecha con diversas publicaciones sobre distribución y taxonomía de anfibios, reptiles y cocodrilos del occidente de México en diversas áreas como ecología, genética de poblaciones, taxonomía, fisiología, endocrinología, etc. Conflictos humano-cocodrilo en México y latinoamericana (especies mexicanas), entre otros temas. Participación en la Evaluación de Anfibios y reptiles de México para la Lista Roja de la IUCN, Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. Árbitro de varias revistas de hepatología a nivel nacional e internacional. Ha realizado estancias de investigación en el extranjero y presentado diversas ponencias en congresos nacionales e internacionales, así como impartido diversas pláticas y conferencias sobre reptiles y anfibios. Ha realizado diversas conferencias por invitación. Ha impartido diversos cursos de hepatología, cocodrilos y serpientes venenosas.
 
¿Cómo nació su interés en los animales ponzoñosos?
Desde siempre. Lo confirmé y consolidé trabajando con el manejo en cautiverio en el herpetario y posteriormente como investigador.
 
¿Cuáles son sus expectativas trabajando con animales ponzoñosos y/o las intoxicaciones que estos generan?
Realizar investigación para conservar todo tipo de serpientes y enseñar por medio de cursos cómo identificar las especies venenosas de las no venenosas, qué aprendan a prevenir y a respetarlas, ya que las serpientes venenosas cumplen funciones importantes en los ecosistemas. Además, enseñar que la pronta aplicación de favoterápicos es lo único que puede salvar la vida en caso de envenenamiento por animales venenosos de importancia médica.
Mi mayor expectativa en este grupo es, lo ya mencionado, pero, además, con este vínculo de especialista médicos, biólogos y Grupo Silanes (RedTox), puedo ser un puente para ayudar a la sociedad a conocer, respetar, prevenir y ayudar o conectar a casos de envenenamiento para que tengan la conexión directa con los favoterápicos, expertos en tratamientos de manera rápida y oportuna.

¿Cómo fue su primer acercamiento con animales ponzoñosos y/o las intoxicaciones que estos generan?
Fue en 1985 cuando comencé a trabajar como voluntario en el hepetario Jalisco, donde posteriormente trabajé y se transformó en el herpetario del Zoológico Guadalajara.
En el herpetario tuve la oportunidad de manipular todo tipo de serpientes venenosas a nivel internacional, como cobras reales hasta de 4 metros, diversas especies de cobras incluyendo cobras escupidoras, mambas, gabónicas, bufadoras africanas, varios tipos de nauyacas, así como víboras de cascabel, entre muchas otras. Fui el encargado de toda la colección en el herpetario y una vez que aumento el personal, fui responsable de las serpientes de mayor riesgo y de las que no había antivenenos. Posteriormente en la Universidad, trabajando en campo desde 1990, ya como investigador, aun cuando era estudiante, era profesor adjunto y desde tercer semestre impartí las clases de anfibios y reptiles a los alumnos de sexto semestre, en el que se tomaban esas clases. Desde que era estudiante comencé a dar cursos, pláticas y talleres sobre anfibios y reptiles y cómo identificar especies venenosas. Algunos ejemplos:
  • Plática impartida dentro de la "1a Reunión de Urgencias Médicas ICB UAG".
    TEMA: Identificación de animales venenosos (reptiles y alacranes).
    LUGAR: Facultad de Medicina, UAG.
    FECHA: 1989.
  • Plática Impartida al Consejo Forestal y de la Fauna del estado de Jalisco, en el curso "Capacitación Técnica para Aspirantes del Cuerpo de Protección Forestal y Faunística".
    TEMA: "Generalidades sobre Anfibios y Reptiles".
    LUGAR: Escuela de Policía y Tránsito.
    FECHA: 10 de enero 1991.

¿Ha sido usted picado o mordido por algún animal ponzoñoso?
He sido picado y mordido por muchos animales como chinches besuconas Triatoma sp, alacrán Vaejovis sp, en una ocasión por un alacrán Centruoides sp muy pequeño que solo sentí ligera sensación en la garganta y por un enjambre de abejas que casi me mata. Recibí algunas mordeduras de varias serpientes, algunos colúbridos no mortales, de serpientes de cascabel y una cobra de la India.
Recibí algunas mordeduras de varias serpientes, algunos colúbridos no mortales y de serpientes de cascabel. En dos ocasiones, durante el año 1988, me aplicaron suero antiviperino. En una ocasión una cobra de anteojos, (Naja naja) me mordió en un dedo, pero afortunadamente fue mordida seca. Como a la semana tenía un poco de pus un donde entro el colmillo y al extraer la pus salió un trozo de este. Una culebra opistoglifa Conophis vittautus, de la cual sabía que presentaba veneno anticoagulante, me mordió. Recuerdo que, sin temor, tomé una hoja, anote la hora y fui anotando cualquier cambio notorio y los diferentes tiempos en que ocurrían. Desafortunadamente perdí la hoja. Este veneno produce mucho dolor desde la mordida e inflamación después de los primeros cinco minutos. La sangre puede durar al menos 15 o 20 minutos saliendo por los orificios de los dientes posteriores.