Dr. Juan Elías Víquez Guerrero
 
Licenciatura y/o especialidad: Licenciatura en Medicina. Especialidad en Pediatría Médica, con experiencia en el abordaje diagnóstico y terapéutico de los pacientes con intoxicaciones y evenenamientos.
Universidad: Escuela de Medicina Universidad Anáhuac.
Institución para la que labora: Unidad Médica de Alta Especialidad Hospital de Pediatría “Dr. Silvestre Frenk Freund” Centro Médico Nacional Siglo XXI Instituto Mexicano del Seguro Social.
Cargo: Adscrito al Servicio de Urgencias y Toxicología, encargado del Centro de Información y Asistencia Toxicológica.
Correo electrónico: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. (disponible las 24 horas). Institucional: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. (7:00 – 13:30 hrs. de lunes a viernes).
Experto en: Loxoscelismo (cutáneo, cutáneo visceral, edematoso), picaduras y mordeduras por himenópteros (abejas, avispas y hormigas); así como picaduras de alacrán, mordedura de araña viuda negra y mordedura de serpientes.
 
TRAYECTORIA
 
 
 
 
¿Cómo nació su interés en los animales ponzoñosos?
Además de tener la obligación de conocer sobre picaduras y mordeduras por animales ponzoñosos, la situación epidemiológica; es decir, el incremento sobre todo de la mordedura por araña del género Loxosceles en la República Mexicana me ha obligado a estar actualizado.

¿Cuáles son sus expectativas trabajando con animales ponzoñosos y/o las intoxicaciones que estos generan?
Tener un amplio conocimientos sobre el cuadro clínico, diagnóstico y tratamiento, pero sobre todo que el paciente que tenga contacto tenga una evolución hacia la mejoría.

¿Cómo fue su primer acercamiento con animales ponzoñosos y/o las intoxicaciones que estos generan?
El primer acercamiento fue precisamente con las interconsultas que nos solicitaban para los paciente por sospecha de mordeduras o picaduras.

¿Ha sido usted picado o mordido por algún animal ponzoñoso?
Sí, he sido picado por abejas. Tenía la costumbre de atrapar abejas con la mano, y en ese momento percibía un dolor muy intenso, yo mismo extraía el aguijón, me colocaba hielo y me prescribía un analgésico.