Dr. Carlos Alejandro Salazar Olivo
 
Licenciatura y/o especialidad: biólogo; Doctor en ciencias en biología con acentuación en entomología médica
Universidad: 
Institución para la que labora: Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria, Departamento de Ingeniería Química y Bioquímica
Cargo: jefe laboratorio de ecología
Correo electrónico: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
Experto en: taxonomía de arácnidos venenosos.
 
TRAYECTORIA
 
 
Biólogo egresado de la Facultad de Ciencias Biológicas por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Estudios de Maestría en Ecología en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas por el Instituto Politécnico Nacional (IPN); Maestro en Ciencias en Biología por el Departamento de Posgrado del Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria; Doctor en ciencias con acentuación en Entomología Médica por el Departamento de Posgrado de la Facultad de Ciencias Biológicas UANL.
 
¿Cómo nació su interés en los animales ponzoñosos?
Cuando al impartir cursos sobre sistemática de arácnidos encontramos la alta incidencia de especies peligrosas para los humanos.

¿Cuáles son sus expectativas trabajando con animales ponzoñosos y/o las intoxicaciones que estos generan?
Estoy interesado en encontrar la correlación entre las condiciones medioambientales y la incidencia de ataques por arácnidos ponzoñosos entre la población humana.

¿Cómo fue su primer acercamiento con animales ponzoñosos y/o las intoxicaciones que estos generan?
Por medio de una de mis alumnas que trabajaba como laboratorista en un hospital de la localidad, fue ella quien me informó de un caso de aracnoidismo reportado por el Dr. Jorge López, lo que nos motivó a buscar el ejemplar causante del ataque, el cual fue determinado y reportado mediante un artículo científico

¿Ha sido usted picado o mordido por algún animal ponzoñoso?
No. excepto los accidentes típicos de trabajo de biología de campo: mordeduras de hormigas y arañas no peligrosas, picaduras de alacranes tampoco peligrosos (2 veces), avispas y alguna que otra planta tóxica. Los incidentes no pasaron a mayores ni se requirió asistencia médica.